USO DE YODO RADIOACTIVO.


La tiroides es una glándula situada en el cuello y que produce hormonas (e.g. tiroxina, T4; y triyodotironina, T3) que, entre otras cosas, estimulan la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal, la actividad metabólica, regulan el crecimiento y actúan sobre el estado de alerta físico y mental. Para producir dichas hormonas, la tiroides concentra el yodo y lo procesa en su interior. El cáncer de tiroides es poco frecuente, representa menos del 2 % del total de los cánceres, sin embargo es el más frecuente dentro de la patología endocrina. Recientemente se ha observado que el número de casos de cáncer de tiroides se ha duplicado en las últimas tres décadas, probablemente por la ayuda del estudio ecográfico que permite pesquisar nódulos no palpables en el examen físico. Sin embargo, la mortalidad ha disminuido, lo que podría atribuirse a su detección precoz y tratamiento agresivo. La cirugía y la terapia de yodo radiactivo han sido las piedras angulares del tratamiento para el cáncer de tiroides.

LA TIROIDES Y EL YODO.

El yodo es esencial para el funcionamiento apropiado de la glándula tiroides, la cual lo utiliza para producir sus hormonas tiroideas. La tiroides está equipada con un sistema activo o “bomba” para mover el yodo hacia el interior de sus células. Las células cancerosas de la tiroides generalmente también concentran el yodo, aunque no lo hacen tan bien como las células normales. La capacidad de las células tiroideas para captar yodo, ha sido utilizada por los profesionales de la medicina para tratar varias enfermedades de la tiroides.


¿Qué es el yodo radiactivo?

Un isótopo radiactivo es una sustancia que emite radiación. El yodo se puede transformar en dos isótopos radiactivos para usos médicos: I-123 y I-131. Estos isótopos pueden administrarse por vía oral a pacientes en los que se sospechan afecciones tiroideas. El yodo radiactivo se concentra en el interior de las células tiroideas exactamente de la misma manera que el yodo puede ser usado para diagnosticar o tratar problemas de la tiroides. La radiación emitida por el yodo radiactivo puede ser inofensiva para las células tiroideas (I-123) o la radiación puede destruir las células tiroideas (I-131). El yodo radiactivo que no es concentrado por las células tiroideas es eliminado del cuerpo a través del sudor y la orina. El yodo radiactivo se puede utilizar sin problemas en pacientes que han tenido reacciones alérgicas a los mariscos o a los agentes de rayos X con contraste, puesto que la reacción alérgica es contra el agente que contiene yodo y no contra el propio yodo.

Cáncer de tiroides.

Para destruir células tiroideas cancerosas se utilizan dosis altas (20-300 mCi) de I-131.
Si a usted se le administra una dosis alta, es posible que se le recomiende permanecer aislado en una habitación especial en el hospital por aproximadamente 24 horas para evitar exponer a otras personas a la radiación, especialmente si hay niños pequeños viviendo con usted en la misma casa. Las regulaciones que determinan si un paciente necesita permanecer aislado o puede irse a casa después del tratamiento son diferentes en los distintos estados.
Como las glándulas salivales concentran débilmente el yodo radiactivo, puede haber dolor e inflamación de las glándulas salivales después de la terapia con altas dosis de I-131 para el cáncer de tiroides. Esto se puede prevenir o minimizar chupando unas gotas o caramelos de limón después del tratamiento.

Precauciones después del tratamiento con I-131

Como el I-131 produce radiación, los pacientes deben hacer lo posible para evitar la exposición de radiación a otras personas, particularmente a las mujeres embarazadas y niños pequeños. Por lo tanto, existen ciertas precauciones que los pacientes tratados con yodo radiactivo deben seguir después de su tratamiento. Estas guías cumplen con la Comisión Reguladora Nuclear y serán revisadas con los pacientes por las instituciones médicas que administran el tratamiento. Es importante notar que la cantidad de exposición a la radiación disminuye en forma marcada a medida que aumenta la distancia de los pacientes. Los pacientes que necesitan viajar inmediatamente después del tratamiento con I-131, deben llevar una carta de explicación por parte de su médico. Esto es debido a que los aparatos de detección de radiación utilizados en los aeropuertos o en los edificios federales, pueden detectar incluso niveles de radiación considerados seguros.

Fuente: http://www.geosalud.com/endocrino/tiroides/yodo.htm
http://www.radiologyinfo.org/sp/info.cfm?pg=radioiodine

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